Ya no guardo nada en la memoria. Ahora colecciono instantes
Vivimos en una época express, el mundo actual está saturado de información y la memoria se vuelve a corto plazo. Y en medio de este universo acelerado; propongo detenernos un momento y contemplar lo que hemos dejado pasar, quizá porque nos hemos vuelto insensibles. Sólo plasmo lo que fuimos, dejando entre ver lo que podemos llegar a ser.
Lo que no se ve es una invitación a lo desconocido, a una nueva visión de nuestras vidas, llenas de fisuras,que el tiempo nos ha provocado, dejando cicatrices como prueba de que alguna vez existieron.
