Los pájaros de las alas rotas.

Eran madrugadas cargadas de grises, la luna sobre el cielo en monocromo, sórdidas luces se difuminaban conforme pasaban las horas, eran grandes jaulas las que habitaban la Región metropolitana, los pájaros de miradas tristes volando sobre el suelo con sus alas rotas, viajando incansablemente de una jaula a otra, de los metros cuadrados de sus piezas, con sus nidos roídos, al vagón que aguardaba sus sueños, a la oficina donde gastaban sus días. Pero entre jaula y jaula tristemente recordaban que alguna vez tuvieron alas.